Tras un opíparo desayuno a base de huevos, jamón, queso y sobao nos fuimos a caminar por una vía verde a Riocorvo que hay aquí mismo.
Fotos de Riocorvo. Otro pueblecito medieval, más pequeño que Cartes. Pero con su encanto










De regreso al apartamento, nos preparamos para ir a recorrer el bosque de la Secuoyas . Cerca del Cabezón de la Sal.
Aquí hay varios senderos y nosotros hicimos un par de ellos: el de la Secuoyas y los de los Castaños para volver al parking donde teníamos el coche.








Aquí resbalé al bajar una plataforma donde había arcilla y me puse perdido
Caí de lado, pero no me ha pasado nada
En el punto de información turística del de Cabezón de la Sal nos dieron información sobre el pueblo y sobre la zona a visitar en el valle de Cabuérniga
En este pueblo comienza la ruta ciclista de los 10.000 del soplado, prueba de Mountain bike muy famosa y dura







Comimos un menú en Cabezón de la Sal, que consistía en un primero de garbanzos con langostinos donde los langostinos no eran langostinos eran gambas y había muy pocas . Estaba bueno. Y el segundo dos San Jacobos con papas fritas. A Tita le ha sobrado uno que me lo pienso comer esta noche

La siguiente parada de la ruta fue en Ruente
Dónde nace un río debajo de unas rocas que le llaman la Fuentona







Nos desviamos del camino para ir hacia Carmona por una carretera de montaña durante unos 11 km para ver uno de los pueblos catalogados como más bonitos de España, aunque bastante pequeño.









Y de nuevo carretera hacia Bárcena Mayor, otro pueblo con encanto más grande que Carmona dentro de la Cantabria rural . Allí dimos una vuelta por el pueblo y compramos algunos souvenirs.














Y ya de vuelta a casa para recoger y descansar, ya que mañana es el último día y cogemos el vuelo hacia Lanzarote