Hoy día de vuelta.

Como buenos previsores que somos nos hicimos dos sándwiches para el viaje.




Luego dos horas y cuarenta minutos para llegar al aeropuerto de Zúrich. Un aeropuerto caótico también.



En el aeropuerto de Madrid vamos a intentar cambiar al vuelo anterior. Parece que hay cinco plazas pero no nos dan asiento hasta el final.

Pues si. Conseguimos plaza en el avión en la zona más ancha de las salidas.
Pero nos acaban de informar que tenemos que esperar sentados aproximadamente una hora por problemas logísticos en Gran Canaria.
A ver cómo acaba esto.
A ver Netflix 😀
El viajero del asiento delantero conoce a un controlador de vuelo y el problema es que falta personal para tanto tráfico aéreo.
Le ha abierto un pasillo a nuestro vuelo y saldremos antes.