Empezamos con estrés. Demasiado tiempo para facturar y después corriendo para encontrar la puerta de embarque. Llegamos justo. Muy mala organización por parte de Iberia. Poco personal.
Solo un café en la puerta del hotel



Aterrizamos sin problemas.


Nos recogieron las maletas para meterlas en el barco y nos fuimos a patear Amsterdam y a comer algo








Nos clavaron en la comida


Después seguimos caminando. Hacía bastante calor.
Visitamos San Nicolás




Ámsterdam es muy bonito

















Después hicimos checking en el barco







Una merienda y la charla de la guía: nos apuntamos a una excursión porque todas las demás estaban incluidas.
Buena cena. Calidad y gusto. Seis en la mesa. Unos madrileños y unos brasileños.
Por la noche nos fuimos a ver Ámsterdam desde otro punto de vista.













