Camino de Olot. La primera parada fue en el pueblo medieval de Besalú.
Después de aparcar el coche en la entrada del pueblo, junto al puente, fuimos a la oficina de turismo y sacamos un ticket para una visita guiada.
La verdad es que fue todo un acierto, puesto que pudimos entrar en lugares donde no pueden acceder los turistas en general.
Antes de empezar la ruta, bajamos al río e hicimos unas fotos del puente.






La guía nos explicó la vida de los judíos de la ciudad y de la historia del puente y nos llevó a los baños árabes y a la mikvé




Baño ritual,sobre todo de las mujeres judías,que tenían la obligación de depurarse después de la menstruación, o de dar a luz.

Después continuamos al monasterio de Sant Pere.











Continuamos un paseo por el casco histórico.










Bocata a la sombra

Llegamos a nuestro nuevo hospedaje


Un bañito reparador




Paseo por Olot.








Cenamos en Can Guix. Comida casera a buen precio.



Hoy ha hecho mucho calor. Y nos ha impresionado la cantidad de inmigrantes que viven en Olot